MALFORMACIONES CONGÉNITAS

La complejidad embriológica y anatómica de la región maxilofacial, hace que las malformaciones congénitas de esta zona sean muchas y muy variadas.

Las más significativas son las FISURAS FACIALES y las ANOMALIAS MAXILARES.

A excepción del labio leporino y fisura palatina, que es una de las malformaciones más frecuentes del organismo, en general las fisuras faciales son relativamente poco frecuentes.

Según su localización, las FISURAS FACIALES pueden ser: Medianas, Laterales ú Oblícuas.

Fisuras faciales medianas: En ellas incluimos la holoprosencefalia o labio leporino central, la nariz bífida, las formas de hipertelorismo y las fisuras medias del labio inferior y mandíbula.

Hipertelorismo
Preoperatorio
Postoperatorio

Fisuras faciales laterales: Son fisuras transversas como la Macrostomia que puede observarse aisladamente o asociada a Hemifacial microsomia ó a Síndrome de Goldenhar.

Macrostomia
Preoperatorio
Postoperatorio

Fisuras faciales oblícuas: Normalmente se inician en el labio superior y respetando la nariz se dirigen hacía el párpado inferior. Son las denominadas fisuras oro-oculares o coloboma facial.

Coloboma facial
Preoperatorio
Postoperatorio

Dentro de las ANOMALIAS MAXILARES CONGENITAS, destacamos las siguientes malformaciones:

- Síndrome de Pierre Robin
- Anquilosis temporomaxilar congénita
- Disostosis mandibulo facial ó Síndrome de Franceschetti.
- Faciostenosis
- Síndrome de Binder
- Anomalías craneofaciales (S. Crouzón, S. Apert, etc.)

Síndrome de Pierre Robin

 

 

 

 

Todas estas malformaciones descritas son susceptibles de ser tratadas
quirúrgicamente con unos resultados plenamente satisfactorios tanto desde el punto de vista estético como funcional.