A lo largo del desarrollo pueden producirse anomalías de crecimiento de los huesos de la cara.

Este desarrollo anómalo afecta especialmente a los maxilares que pueden sufrir alteraciones en su forma, volumen o posición y causan problemas estéticos y funcionales (masticación).

La cirugía ortognatica trata las anomalías anteroposteriores (prognatismo y retrognatia), las verticales (mordida abierta) y las transversales (colapso maxilar).

Estos pacientes precisan de un minucioso plan de tratamiento, cuyo estudio previo a la intervención, se hace conjuntamente con el ortodoncista.

Casi todos los tratamientos de cirugía ortognatica constan de:

  1. Fase ortodóncica preoperatoria.
  2.  Cirugía
  3. Fase ortodóncica postoperatoria.

Las técnicas actuales, permiten una gran precisión en la predicción de los resultados.

Casi siempre se utilizan abordajes intraorales para evitar cicatrices externas.

Prognatismo mandibular. Preoperatorio.

Prognatismo mandibular. Preoperatorio.

Prognatismo mandibular. Postoperatorio.

Prognatismo mandibular. Postoperatorio.

Para la inmovilización postoperatoria, se utilizan técnicas de osteosintesis (miniplacas y tornillos) que evitan o minimizan los prolongados bloqueos intermaxilares.
 
Se obtienen resultados estéticos y funcionales excelentes.
Cirugía bimaxilar. Preoperatorio.

Cirugía bimaxilar. Preoperatorio.

Cirugía bimaxilar. Postoperatorio.

Cirugía bimaxilar. Postoperatorio.